¿Ha merecido la pena esperar tanto por el nuevo Mac mini?

Autor: | Posteado en Tecnología Sin comentarios

El Mac mini llevaba mucho tiempo sin renovarse. Tanto que recuerdo haber escuchado a alguien mencionar que había matrimonios que habían durado menos que el periodo de modernización del pequeño de los computadores de Apple. Y no le falta razón, tanto en broma como (sobre todo) en serio, varios fans de la manzana criticábamos la pereza de la marca al respecto, temiendo inclusive su eliminación.

Pero la venida del iMac Pro y las promesas que le siguieron sobre renovaciones en la variedad que se comenzaron a visualizar con los últimos MacBook Pro despertaron unas ilusiones que por fin se acabaron creando realidad en la pasada Keynote y que devolverán a las tiendas al Mac mini mañana mismo. Pero, ¿Ha merecido la pena la espera? ¿Ha cumplido el Mac mini de 2018 todas las expectativas?

Hay que comenzar diciendo que en todo este tiempo, esa maravilla de ingeniería de la miniaturización que veíamos en cada exposición de un dispositivo iOS e inclusive en el layout interno de los cada vez mas delgados portatiles nos había hecho soñar a varios con un dispositivo mas pequeño que el que al final ha visto la luz. Un Mac® mini mas mini, valga la redundancia. Que estuviera mas cerca por ejemplo de un Apple TV que del mismo layout de la generación anterior de la que, a 1ª vista, sólo se diferencia en que tiene un color mas oscuro.

Es verdad que a la hora de usarlo, de esa célebre “experiencia de usuario”, funciones como los hasta 8 núcleos de sus procesadores Intel, el chip T2, los hasta 64GB de RAM, o un disco rigido SSD de 2TB sacan el músculo del equipo, sin embargo son eso: opciones. Para obtener todo el rendimiento del Mac Mini hace falta irse a las versiones mas caras y es ahí donde muestra el “pero” que mas veo yo en la generación de 2018.

No es un dispositivo barato.

No lo es en su version mas económica (899€) y mucho menos en la version tope de variedad sobre este párrafo y que, como podéis ver, se acerca a los 5.000€. Sin pantalla, sin teclado, sin ratón, sin trackpad. Barato, no es. Y para qué engañarnos, el valor era uno de los puntos poderosos del dispositivo y ahora ya no. Y si queremos mejorarlo por nuestra parte, incrementando la RAM o el disco duro, sencillo no va a ser y, en ocasiones, ni siquiera posible.

Por otro lado, hay que alabar la conectividad. En medio de una tendencia a la racanería en los puertos y conexiones, cuatro USB-C/Thunderbolt 3, 2 USB-A, HDMI, Ethernet—Gigabit e inclusive el casi extinguido jack son algo a agradecer pese a que algunos ya vayan orientados sí o sí a los periféricos esenciales que mencionábamos antes. Pero a cambio podremos usar si queremos un monitor 5K, inclusive 2 4K al mismo tiempo. Y discos duros externos, aceleradores gráficos… lo que queramos, por puertos no va a ser.

¿El efecto final? Bueno, como opción a ese iMac Pro que no nos logramos permitir cumple si desembolsamos un poco de dinero más, sin embargo en su version mas básica, escasas bazas tiene que brindar para competir con un portátil, algo que hubiera obtenido de haberse mantenido por debajo de los 700€.

DescubreApple

Visita también:



El mejor truco del día para Android


Todo material (imágenes, texto y vídeo) para crear este artículo, pertenece a la Fuente Original que aparece arriba.

(No hemos eliminado ningún enlace original)

También puedes revisar estas noticias relacionadas.

Agrega tu comentario